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Asesora de la UC insta a los californianos a sembrar jardines

Las guerras en el medio oriente, el creciente costo del combustible y los alimentos, la alta tasa de obesidad y el calentamiento global, entre otros, han motivado a una consejera de la Universidad de California a lanzar una convocatoria instando a los californianos a plantar Jardines de la Victoria (o como se les conoce en inglés, Victory Gardens).

Rose Hayden-Smith, historiadora y consejera de Extensión Cooperativa de la UC, está convencida de que los Jardines de la Victoria ayudarán a paliar los efectos de los múltiples problemas que afectan tanto a California como al resto del país.

La última vez que el gobierno federal promovió la creación de los Jardines de la Victoria fue durante la Segunda Guerra Mundial. Según Hayden-Smith, quien es además consejera del Programa de Desarrollo Juvenil 4-H en el condado de Ventura, el gobierno lo hizo por razones prácticas.

“Cuando los jóvenes estaban siendo reclutados para ir a la guerra, uno de cada cinco fallaba el examen físico”, señaló Hayden-Smith. “El gobierno se dio cuenta de que los pobres hábitos alimenticios de los estadounidenses estaban reduciendo el número de soldados potenciales”.

Los “Jardines de la Victoria permitieron enviar más alimentos frescos a los soldados y civiles hasta el frente de batalla, donde la guerra inhibía la producción agrícola. Ello ayudó a los soldados a estirar sus porciones racionadas de alimentos y a levantar la moral de los estadounidenses que desde sus jardines podían contribuir de alguna forma a la guerra.

Según Hayden-Smith, el nuevo esfuerzo por reintroducir los Jardines de la Victoria en California, permitirá a familias cuyo presupuesto está siendo afectada por la situación económica del país, a seguir llevando a la mesa alimentos saludables, como frutas y verduras, a un costo mínimo.

“Cualquier espacio, jardines frontales o laterales y hasta macetas de buen tamaño colocadas en patios o balcones pueden producir buenos alimentos”, mantiene la experta. “Si no existe ni un pedacito de tierra en el hogar para cultivar, búsquelo en iglesias locales, centros comunitarios o escuelas”.

Hayden-Smith insiste en que cualquier esfuerzo que se ponga en práctica producirá beneficios inmediatos, además de que innumerables estudios han demostrados que el trabajar en el jardín:

  • Mejora el rendimiento académico de los estudiantes
  • Produce verduras de mejor calidad y sabor que las que se venden en las tiendas
  • Produce productos a bajo costo
  • Ofrece la oportunidad de ejercitarse
  • Incrementa las posibilidades de los niños coman verduras
  • Garantiza que comerá verduras no contaminadas