El camino de Candelario Félix hacia el cultivo del dátil
Candelario Félix nunca imaginó que terminaría cultivando dátiles en el Valle de Coachella. Estudió arquitectura y trabajó en la construcción hasta que un amigo de la secundaria, cuya familia se dedicaba a esta actividad, le ofreció una oportunidad que cambiaría el rumbo de su vida.

“Cuando él les compra el negocio a sus padres, me dice: ‘¿Quieres venirte a ayudarme?’”, recordó Félix. “Yo entré a la oficina; era donde necesitaba la ayuda, no afuera”.
Con el tiempo, Félix dejó la oficina y aprendió el oficio detrás de una de las frutas más representativas de la región.
El cultivo del dátil llegó al Valle de Coachella a principios del siglo XX, con variedades provenientes del norte de África y Medio Oriente. El clima cálido y seco permitió que las palmas prosperaran y convirtió al valle en una de las principales regiones productoras de dátiles del país.
Esa tradición continúa en operaciones familiares como Candy’s Dates, donde Félix cultiva dátiles orgánicos en 10 acres y vende directamente al público en mercados de agricultores.
También ha encontrado nuevas formas de presentar este producto tradicional. Entre sus creaciones se encuentran los dátiles sazonados con chile, una combinación inspirada en la popular forma de preparar frutas como el mango y la piña.
Sin embargo, cultivar en el desierto implica enfrentar temperaturas extremas y otros desafíos climáticos. Para proteger la salud del suelo y de sus palmas, Félix buscó la orientación de Ana Reséndiz, especialista en educación comunitaria del programa de Agricultura Climáticamente Inteligente de UC ANR.

Reséndiz lo conectó con el programa Healthy Soils, que brinda apoyo para implementar prácticas agrícolas que favorecen la salud del suelo.
“Su proyecto incluye la aplicación de composta orgánica durante tres años y de mantillo durante tres años”, explicó Reséndiz. “Eso ayuda a evitar que el suelo alcance temperaturas extremas que puedan afectar la zona de las raíces de la palma”.
Los años 2022 y 2023 fueron especialmente difíciles para la operación de Félix debido a pérdidas relacionadas con el clima. Por medio de Reséndiz, también conoció el programa CUSP, que proporciona asistencia económica a pequeños agricultores que enfrentan dificultades.
“Si ella no me dice, yo no me doy cuenta de ese programa”, señaló Félix.
Su experiencia muestra cómo el acceso a información, asesoría técnica y programas de apoyo puede ayudar a los pequeños productores a superar desafíos y mantener vivas las tradiciones agrícolas del Valle de Coachella.
Para Félix, esa labor adquiere un significado especial durante el Mes de la Herencia Hispana.
“Todo el tiempo me ha gustado la herencia hispana, para que vean todos los demás que sí se puede”, afirmó.
Reséndiz destacó que ofrecer información en español también es esencial para que más agricultores puedan acceder a los recursos disponibles. “Reconozco de primera mano la importancia de que existan espacios para celebrar lo que nos une”, dijo. “Que haya espacios donde los agricultores se sientan cómodos de hablar en su idioma”. Mira la videoentrevista de Candelario Félix.

How a Coachella farmer found his way to date growing
Candelario Félix never expected to end up growing dates. He studied architecture and worked in construction before a middle school friend — who had just taken over his family's date business — offered him a job.

"When he bought the business from his parents, he told me, 'Do you want to come help me?'" Félix recalled. "I went into the office — that's the kind of help I wanted, not outdoor work."
Date farming came to the Coachella Valley in the early 20th century, with varieties brought from North Africa and the Middle East. The region's hot, dry climate turned the valley into one of the country's top date-producing areas — a tradition that continues today in small family operations like Candy's Dates, where Félix grows organic dates on 10 acres and sells much of his crop directly at farmers markets.
Among his products, Félix also seasons dates with chile, following the same trend that has made chile-coated mangoes and tamarinds increasingly popular.
Farming in the desert brings its own challenges, and soil health is critical. That's what led Félix to Ana Reséndiz, a community education specialist with UC ANR's Climate Smart Agriculture program, who connected him with the Healthy Soils program.

"His project includes organic compost for three years and mulch for three years," Reséndiz said. "That helps keep soil temperatures from reaching extremes that would affect the palm's root zone."
2022 and 2023 were especially difficult years for his operation because of weather-related losses. Through Reséndiz, Félix also learned about CUSP, a program that provides funding to small, disadvantaged farmers. "If she hadn't told me, I wouldn't have known that program existed," he said.
For Félix, keeping this agricultural tradition alive carries extra meaning during Hispanic Heritage Month. "I've always loved celebrating Hispanic heritage, because it shows everyone else that it can be done," he said. Reséndiz agrees: "As a Latina celebrating this month, I recognize firsthand how important it is to have spaces to celebrate what unites us... spaces where farmers feel comfortable speaking their own language." Watch Candelario Félix's video interview.