
Verlo pisar suelo californiano por primera vez en un siglo fue motivo de regocijo, pero a una década de haberse confirmado la presencia de la primera manada de lobos grises en Sierra Valley, ese regocijo se ha convertido en un problema para las autoridades y ganaderos de la zona.
El lobo gris, es una especie protegida por las leyes estatales y federales y por esa razón, las autoridades han utilizado medidas no letales para proteger al ganado doméstico de los ataques cada vez más frecuentes de estos depredadores. Sin embargo, estas métodos han resultado insuficientes, por lo que el pasado mes de octubre, las autoridades de vieron obligados a eutaniasiar a varios ejemplares.
En los últimos siete meses, las pérdidas económicas por ganado herido o muerto por los ataques de la manada de lobos conocida como Beyem Seyo ascendieron a aproximadamente 2.6 millones de dólares. Analistas de Extensión Cooperativa de la Universidad de California realizaron un nuevo estudio en el que analizaron los costos asociados a las pérdidas de ganado y a las intervenciones dirigidas a disuadir la presencia de lobos.
Los lobos se volvieron más dependientes del ganado para alimentarse y, a pesar de las extensas medidas no letales para ahuyentarlos de la zona rural de Sierra Valley, los ataques contra el ganado se volvieron cada vez más frecuentes.
El lobo gris fue introducido en Idaho y Yellowstone a mediados de la década de los 90. Después de una ausencia de un siglo, se documentó el primer lobo que migró a California en 2011 y la primera manada fue confirmada en el estado en 2015. Para finales de 2024, al menos 50 lobos habían sido confirmados en California. Pero aunque algunos vieron esto como una historia de conservación exitosa, los ganaderos de Sierra Valle experimentaron las desventajas de este resurgimiento cuando la manada Beyem Seyo empezó a atacar al ganado local en marzo de 2025.
Durante el verano, la manada fue detectada cerca de residencias en el día, mostrando una dependencia del ganado como su principal fuente de alimento. Para reducir el daño que esta manada causaba a la comunidad, el CDFW desplegó lo que denominó el “Equipo de Ataque de Verano”, un grupo de biólogos, guardas forestales y personal del CDFW cuyo objetivo era ahuyentar y disuadir, de forma no letal, los ataques de lobos al ganado. Sin embargo, a pesar de sumar 18 mil horas de personal durante 114 días, los ataques continuaron aumentando y para octubre de 2025, 92 reses y becerros habían sido heridos o matados por la manada de lobos. Como resultado, cuatro de estos lobos fueron eutanasiados.

Para comprender mejor el impacto económico de esta depredación del ganado, Tina Saitone, profesora de Extensión Cooperativa de UC Davis, y Tracy Schohr, asesora de Extensión Cooperativa de UC Davis en ganado y recursos naturales, analizaron los costos directos asociados a los ataques.
Primero, analizaron los costos directos en pérdidas del ganado entre el 7 de marzo y 10 de octubre de 2025, que el CDFW o el Departamento de Agricultura de Estados Unidos verificó como depredaciones de lobos ‘confirmadas’ o ‘probables’; solo estas muertes verificadas fueron elegibles para una compensación a los ganaderos bajo el Programa Estatal de Compensación por Lobos. Utilizando el valor justo de mercado de estas muertes “confirmadas o probables”, los autores estimaron pérdidas por 234,735 dólares para los ganaderos de Sierra Valley.
Saitone indicó que “más allá de una depredación directa, los lobos impusieron costos adicionales”. El ganado expuesto a los lobos muestra un comportamiento de creciente vigilancia y evitación que reduce el aumento de peso y las tasas de concepción, al mismo tiempo que aumenta la vulnerabilidad a las enfermedades. Los ganaderos se enfrentan a mayores gastos por las medidas de monitoreo y disuasión no letales, la reparación de cercas y las investigaciones de depredación”.
Además, cuando los autores tomaron en consideración el ganado perdido o pérdidas no confirmadas, el total de pérdidas de ganado no confirmadas osciló entre 533,688 y 1.7 millones de dólares dependiendo de la metodología. Cuando estos costos se suman al costo de las intervenciones de la agencia (como los esfuerzos del Equipo de Ataque de Verano), que totalizaron más de 2 millones de dólares, esta manada de lobos fue responsable de por lo menos 2.6 millones de dólares en 2025. Esta investigación destaca la importancia de los recursos de la agencia de vida silvestre y el financiamiento de programas integrales de compensación por pérdidas ganaderas.
Para conocer más sobre el impacto económico de la manada de lobos Beyem Seyo, lea el artículo completo de Tina L. Saitone y Tracy K. Schohr: “The Beyem Seyo Wolf Pack: Economic Toll of Unprecedented Livestock Conflict in California”. ARE Update 29(2): 1–5. Fundación Giannini de Economía Agrícola de UC, en línea en https://giannini.ucop.edu/filer/file/1767890615/21559/
ARE Update es una revista bimensual publicada por la Fundación Giannini de Economía Agrícola que tiene como objetivo educar a legisladores y profesionales de la industria agrícola sobre nuevas investigaciones y análisis sobre temas importantes de agricultura y economía de los recursos. Los artículos son escritos por miembros de la Fundación Giannini, incluidos catedráticos de la Universidad de California, especialistas de Extensión Cooperativa en agricultura y economía de los recursos y estudiantes universitarios de posgrado. Para conocer más sobre la Fundación Giannini y sus publicaciones, visite: https://giannini.ucop.edu/.
