
Investigación conjunta de UC Davis y USDA evalúa el efecto del rocío de calcio en la química de la uva
A los desafíos que ya enfrentan en sus cultivos por el cambio climático, los productores de uva para vino de California, han tenido que agregar la amenaza que los incendios forestales representan para su industria.
Ni siquiera tienen que preocuparse de que el fuego arrase con sus cultivos. Es suficiente con que el humo los invada y dañe sus cosechas.
El humo de los cada vez más frecuentes incendios forestales puede afectar las uvas y su sabor y la experiencia sensorial del vino, poniendo en riesgo una industria californiana de 88 mil millones de dólares.
Esta amenaza constante ha llevado a los viticultores a buscar medidas para proteger sus cultivos del humo y, al mismo tiempo, hacerlos más resilientes.
Ante esta situación, científicos de la Universidad de California en Davis y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos iniciaron el verano pasado una investigación que consiste en aplicar rocío de calcio a las uvas con el fin de determinar si este tratamiento puede protegerlas de la exposición al humo.
“La exposición al humo de incendios forestales puede resultar en algo conocido en inglés como smoke taint (contaminación con humo) en los vinos que provoca un resultado sensorial poco favorable que evoca sabores ahumados o a ceniza”, manifestó Arran Rumbaugh, químico investigador de la USDA, quien trabaja de cerca con el Departamento de Viticultura y Enología ofrece orientación a los estudiantes. “Queremos ver cómo podemos afectar la absorción del humo por sí misma en las uvas con el rocío de calcio”.
Investigación sobre viñedos
El experimento se llevó a cabo en el viñedo situado detrás del Instituto Robert Mondavi para la Ciencia de los Alimentos y el Vino, donde 10 vides de uvas cabernet sauvignon y chardonnay, ubicadas bajo invernaderos protegidos por pantallas de sombreado, fueron expuestas intencionadamente al humo producido por pellets compuestos de roble, hierba, pino y otros materiales. Un grupo de vides de control no fue expuesto.

El calcio es conocido por favorecer la resistencia de las uvas a enfermedades, prevenir el agrietamiento y fortalecer la cáscara y las paredes celulares, indicó Arpa Boghozian, estudiante de doctorado del Departamento de Viticultura y Enología de UC Davis, quien ayudó a diseñar y dirigir la investigación.
El rocío de calcio se aplicó dos veces durante la temporada de crecimiento, en la fase de envero, cuando las bayas empiezan a madurar y alcanzan su tamaño normal y dos semanas después, dijo Boghozian.
“Nuestra hipótesis fue que, al aplicar el calcio, podíamos engrosar la pared celular de la cáscara y reducir la absorción del humo en las uvas”, agregó Boghozian.
Se recogieron muestras de las uvas expuestas y del grupo de control. Algunas fueron convertidas en vino para su análisis químico, mientras que cientos más fueron peladas, perforadas y analizadas.
“Estamos tratando de comprender si una prueba de perforación realmente reforzó la integridad”, expresó Boghozian.

Análisis químico y de la textura
Este trabajo es una continuación de la investigación sobre la química de los vinos de Anita Oberholster, especialista de Extensión Cooperativa, quien falleció el año pasado. Oberholster fue una de las primeras investigadoras en estudiar la contaminación por humo y desarrolló métodos innovadores para analizar la exposición de las uvas. Rumbaugh trabajó en su laboratorio, al igual que Boghozian, aunque esta última se dedica principalmente al estudio de la enfermedad de la mancha roja.
“Ha sido definitivamente muy especial continuar con lo que a Anita le apasionaba y colaborar en la investigación”, manifestó Boghozian.
El análisis continúa y el equipo de investigación espera poder publicar los resultados a finales del año en curso o a principios de 2027.

Este artículo fue publicado primero en la página UC Davis News.
